El futbolista portugués Cristiano Ronaldo abandonó Arabia Saudita en un vuelo privado con destino a Madrid, tras la creciente tensión en la región luego de los bombardeos atribuidos a Irán. La salida se produjo como medida preventiva en un contexto marcado por reportes de ataques con drones y alertas de seguridad que encendieron la preocupación entre residentes extranjeros.
El delantero, que milita en el Al Nassr, viajó junto a su familia y se encuentra fuera de peligro, según medios internacionales. Mientras tanto, el escenario geopolítico continúa bajo seguimiento internacional y el Departamento de Estado de Estados Unidos recomendó a sus ciudadanos evaluar su permanencia en varios países de Medio Oriente ante posibles riesgos.
En lo deportivo, el atacante sigue ampliando su legado: acumula 960 goles como profesional y mantiene en la mira la histórica barrera de los 1.000 tantos, en medio de una temporada que combina presión competitiva y un entorno internacional convulsionado.