El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, propuso este jueves desde Chimoré una transformación estructural para el Trópico de Cochabamba, con el objetivo de convertir la región en un polo estratégico para las inversiones, el deporte y el turismo. Esta iniciativa busca dejar atrás las políticas tradicionales y abrir un proceso de diálogo directo con las dirigencias cocaleras para gestionar el control de los cultivos de hoja de coca de manera concertada.
Durante la inauguración de las tareas de racionalización y erradicación de cocales, la autoridad gubernamental subrayó la necesidad de aplicar "soluciones imaginativas" que eviten la confrontación. Oviedo reconoció que, si bien las estrategias del pasado arrojaron resultados mixtos, el enfoque actual debe priorizar la seguridad tanto de las fuerzas del orden como de los productores, evitando cualquier tipo de violencia o bajas en ambos sectores.
La propuesta del Ejecutivo no solo se centra en la fiscalización, sino en una apertura económica que atraiga capitales nacionales e internacionales para diversificar la actividad productiva de la zona. En este sentido, el ministro destacó que potenciar el turismo y las infraestructuras deportivas será clave para cambiar la dinámica social y económica del Chapare.
Por su parte, el sector cocalero, representado por el dirigente Dieter Mendoza, recibió el anuncio con una solicitud de cumplimiento inmediato sobre los compromisos de apoyo al turismo. Mendoza aclaró que los productores ya impulsan esta actividad de forma particular y comunitaria mediante sus alcaldías, y manifestó la disposición del sector para avanzar en la racionalización y nivelación de los cultivos, siempre bajo la premisa de que se detenga la estigmatización hacia el Trópico de Cochabamba.