El equipo legal del uruguayo Sebastián Marset cuestiona duramente la actuación de las autoridades bolivianas tras su captura, asegurando que se vulneraron derechos fundamentales y no se respetaron las garantías básicas del debido proceso. Según sus abogados, la aprehensión y posterior expulsión se ejecutaron en cuestión de horas, sin permitirle ejercer una defensa efectiva ni impugnar la decisión.
La defensa sostiene que el procedimiento fue apresurado y contrario a la normativa vigente, al punto de calificarlo como una “expulsión exprés”. Alegan que Marset fue detenido de madrugada y trasladado fuera del país pocas horas después, lo que, a su juicio, impidió el respeto a principios como la presunción de inocencia y el acceso a un proceso justo.
En contraste, desde el Estado boliviano se respaldó la actuación señalando que la normativa migratoria permite la expulsión de personas con procesos pendientes en otros países, lo que habría sustentado la decisión tomada tras la captura.
Mientras tanto, el caso avanza en Estados Unidos, donde Marset enfrentará una nueva audiencia. Sus abogados aclararon que hasta ahora no ha declarado ante un juez de juicio y que su primera comparecencia fue breve y de carácter preliminar, limitada a informarle sobre los cargos y formalizar su defensa legal.