En un paso que refleja la transformación digital de la justicia boliviana, dos juzgados de Tomina y Sucre marcaron un precedente al aplicar vigilancia tecnológica avanzada en una audiencia de medidas cautelares. Los imputados Elías C.S. (61) y Zacarías C.V. (21) no fueron enviados a un centro penitenciario, sino que quedaron bajo detención domiciliaria, controlados mediante el sistema inteligente ROMA-ARGO.
La decisión judicial no solo definió su situación legal, sino que también puso en marcha un modelo innovador de supervisión. Desde Villa Serrano y la ciudad de Sucre, ambos deberán cumplir estrictas condiciones, ahora monitoreadas en tiempo real mediante geolocalización, autenticación biométrica remota y verificaciones digitales aleatorias.
Según explicó el fiscal departamental de Chuquisaca, Mauricio Nava Morales, este mecanismo incorpora controles automatizados capaces de generar reportes técnicos constantes, reforzando la transparencia y el seguimiento de las medidas cautelares sin necesidad de vigilancia física permanente.
ROMA-ARGO, una plataforma desarrollada con inteligencia artificial, representa un cambio de paradigma en el sistema judicial. Su implementación no solo busca garantizar el cumplimiento de las restricciones impuestas, sino también enfrentar uno de los problemas estructurales del país: el hacinamiento carcelario.
Impulsado por la Fiscalía General del Estado, bajo la gestión de Roger Mariaca, este sistema integra reconocimiento facial y protocolos de seguridad que evitan la suplantación de identidad, asegurando que el control recaiga directamente sobre los investigados.
Así, la tecnología comienza a ocupar un lugar central en la administración de justicia, abriendo paso a un modelo más eficiente, menos saturado y alineado con los desafíos contemporáneos.