El caso por presunto combustible adulterado en YPFB comienza a tomar un giro más amplio y menos centrado en un solo nombre. El fiscal departamental de La Paz, Carlos Tórrez, dejó claro que la investigación avanza bajo una lógica abierta, donde no se descarta la convocatoria de diversas autoridades, incluido el ex presidente de la estatal, Yussef Akly.
Más que apuntar directamente a un responsable, el Ministerio Público está reconstruyendo los hechos a partir de testimonios y documentación interna de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos. En ese marco, la eventual citación de Akly no responde a una acusación formal inmediata, sino a la necesidad de esclarecer responsabilidades dentro de una estructura institucional más amplia.
Tórrez enfatizó que la investigación no se limita a una denuncia individual, sino que busca identificar a los posibles autores detrás del presunto hecho irregular. Por ello, la participación del ex ejecutivo podría darse tanto en calidad de testigo como bajo otra figura legal, dependiendo de lo que determine el análisis fiscal.
El proceso, sin embargo, aún se encuentra en una etapa preliminar. La Comisión de Fiscales a cargo será la encargada de definir los próximos pasos, incluyendo si corresponde o no emitir citaciones formales.
En paralelo, el desarrollo del caso también ha enfrentado ajustes en la agenda de declaraciones. La comparecencia del ministro de Hidrocarburos, inicialmente prevista, fue postergada a pedido de la propia autoridad debido a compromisos urgentes de carácter nacional.
Así, la investigación avanza con cautela, priorizando la recolección de indicios antes de tomar decisiones que puedan redefinir el alcance político e institucional del caso.