El Ministerio de Gobierno de Bolivia informó la desarticulación de un presunto acto de sabotaje en la planta de YPFB Senkata, tras el hallazgo de una cisterna con combustible adulterado proveniente de Iquique, Chile. El incidente fue identificado el pasado 24 de marzo durante una inspección técnica de rutina que reveló que el cargamento no cumplía con los estándares de calidad obligatorios.
Tras la alerta, se ordenó la suspensión inmediata de la descarga y se activaron los protocolos de seguridad para impedir que el hidrocarburo ingresara al sistema de distribución nacional. Según las autoridades, esta intervención evitó daños mecánicos a los vehículos de los usuarios finales y previno un impacto económico negativo en la cadena de abastecimiento del país.
El conductor del vehículo fue aprehendido en el lugar y, en su declaración preliminar, confesó haber sustraído parte del diésel original en territorio chileno para reemplazarlo por otra sustancia a cambio de un pago ofrecido por terceros. El Ministerio Público ya ha emitido una imputación formal por el delito de sabotaje y lidera las investigaciones correspondientes.
Como parte del proceso investigativo, se están realizando pericias técnicas y un análisis exhaustivo de las rutas recorridas. Además, se ha establecido una coordinación con fuerzas policiales de Bolivia y Chile para determinar si este suceso es un evento aislado o si responde a una red organizada. El Gobierno enfatizó que el suministro de combustible es un asunto de seguridad nacional y que se aplicará el máximo rigor de la ley contra los responsables.