El presidente Rodrigo Paz propone redefinir el papel de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos con un enfoque más técnico y estratégico, alejándola de la comercialización de combustibles para concentrarla en la exploración y producción de hidrocarburos. La medida busca responder a la necesidad urgente de incrementar reservas de gas y petróleo.
Según el planteamiento, la venta de combustibles podría quedar en manos de empresas especializadas, lo que permitiría a la estatal optimizar recursos y enfocarse en actividades clave para sostener la matriz energética del país. La propuesta apunta a mejorar la eficiencia en un sector que enfrenta desafíos de abastecimiento.
El cambio también abre un debate sobre el rol del Estado frente al mercado, ya que implicaría una mayor participación privada en la comercialización. Mientras algunos ven una oportunidad de modernización, otros advierten sobre los riesgos de modificar el modelo actual.