En medio de la presión por garantizar el abastecimiento energético, el Gobierno autorizó a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) a comprar combustibles de forma directa en el mercado internacional bajo situaciones excepcionales. La medida, establecida mediante el Decreto Supremo 5617, busca responder con rapidez a escenarios de escasez o alta demanda interna.
El nuevo mecanismo permite acudir al llamado mercado “spot”, donde las adquisiciones se realizan de manera inmediata según las condiciones del momento, sin contratos a largo plazo. Con esto, se pretende agilizar la provisión de hidrocarburos en el país, eliminando trabas administrativas como la aprobación previa del directorio de la estatal.
Además, se establecen controles técnicos para asegurar la calidad de los combustibles importados, incluyendo análisis de laboratorio antes de su distribución. La disposición forma parte de una estrategia para sostener la estabilidad del mercado interno y reforzar la capacidad operativa de YPFB frente a la actual coyuntura energética.