En lo que representa un giro crucial para el conflicto social que paraliza al país, el presidente de la República, Rodrigo Paz, y la cúpula de la Central Obrera Boliviana (COB), liderada por el dirigente Mario Argollo, instalaron hoy una mesa de diálogo en la sede del Banco Central de Bolivia (BCB).
El encuentro de alto nivel se concreta en el cuadragésimo octavo día de bloqueos consecutivos, una medida de presión que mantiene las principales carreteras del país interrumpidas y que ya deja a millones de ciudadanos perjudicados por el desabastecimiento y la falta de movilidad.
A solicitud expresa de la entidad obrera, la reunión cuenta con la participación del fiscal general del Estado, Roger Mariaca, quien funge como garante para asegurar la transparencia y el cumplimiento de los eventuales acuerdos. En la mesa de negociaciones también participan los ministros de Obras Públicas, Mauricio Zamora, y de Planificación, Fernando Romero, cuyas carteras son clave para destrabar las demandas del sector trabajador.
A pesar del inicio de las conversaciones en las instalaciones del BCB, los reportes en los puntos de conflicto confirman que los bloqueos persisten a nivel nacional, mientras la población aguarda con expectativa los resultados de este acercamiento para poner fin a casi dos meses de crisis.