Tras casi dos horas de intensas negociaciones en el Banco Central de Bolivia, el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) declararon un cuarto intermedio en el diálogo. Al abandonar el recinto, el dirigente Mario Argollo confirmó que, si bien hubo "un buen avance" y se acordó la instalación de mesas de trabajo, las conversaciones presenciales se suspenden temporalmente.
La reanudación del encuentro quedó estrictamente condicionada a la liberación inmediata de los manifestantes arrestados durante las protestas, tema que será evaluado por una comisión especial recién conformada. "Volvemos a la convocatoria del Gobierno cuando los compañeros sean liberados", sentenció Argollo al retirarse del centro paceño.
Pese al acercamiento político, el líder de la COB fue enfático al aclarar que los bloqueos de carreteras se mantienen firmes a nivel nacional. Argollo pidió tranquilidad a sus bases y aseguró que la dirigencia se mantendrá leal a las demandas, desmintiendo cualquier acusación de haber entregado las medidas de presión.