Un operativo sin precedentes puso en evidencia la magnitud del narcotráfico en la región, luego de que autoridades brasileñas incautaran cerca de 50 toneladas de cocaína ocultas en un cargamento de madera. El hallazgo se produjo en las ciudades de Cáceres y Corumbá, en los estados de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul, donde la droga estaba cuidadosamente camuflada entre más de 260 toneladas de material forestal.
La operación, considerada una de las más importantes en la historia del país, fue confirmada por el ministro de Hacienda, Dario Durigan, quien destacó la complejidad del método utilizado para ocultar la sustancia ilícita. Según las autoridades, el cargamento habría sido preparado con un alto nivel logístico para evitar su detección en controles habituales.
El golpe al narcotráfico fue resultado de una coordinación internacional que incluyó la participación de Bolivia y Estados Unidos, reflejando el carácter transnacional de estas redes criminales. Las investigaciones continúan en curso para identificar a los responsables y desarticular la estructura detrás de este millonario envío de droga.