Las organizaciones cocaleras del Trópico de Cochabamba sacudieron el panorama político este lunes al declarar un cuarto intermedio en los bloqueos y medidas de presión que mantenían bajo tensión al país. El anuncio, realizado en un acto público que contó con la presencia del expresidente Evo Morales, fue tajante: la suspensión es estrictamente temporal y el sector ya se prepara para una nueva ofensiva.
Los dirigentes justificaron la pausa como un intento de pacificar el ambiente actual, pero lanzaron duras críticas contra la dirigencia nacional y la gestión gubernamental, a la que acusaron de incapacidad para resolver crisis críticas como el desabastecimiento de combustible. Según los portavoces, la tregua servirá exclusivamente para reorganizar sus bases y planificar futuras movilizaciones contra los decretos que consideran contrarios a los intereses del pueblo boliviano.
La postura del sector quedó firmemente respaldada por Wilma Colque, presidenta de las Seis Federaciones del Trópico, quien disipó cualquier rumor de repliegue o traición. Colque enfatizó que la región no está dando un paso atrás, sino tomando impulso para defender el territorio nacional con mayor fuerza en los próximos días.