El presidente, Rodrigo Paz, y el mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, determinaron el martes acelerar los convenios de explotación de gas natural entre las estatales YPFB y Petrobras. El acuerdo se alcanzó durante una reunión bilateral celebrada en el marco de la Cumbre del Mercosur en Luque, Paraguay, con el fin de contrarrestar la incertidumbre en los mercados energéticos globales.
La hoja de ruta operativa iniciará de inmediato. El Gobierno brasileño confirmó que una delegación ministerial boliviana se desplazará esta misma semana a Río de Janeiro para instalar mesas técnicas con la presidenta de Petrobras, Magda Chambriand. El propósito es definir los volúmenes de extracción y maximizar la infraestructura del gasoducto binacional, cuya extensión de 3.150 kilómetros es actualmente el eje de la integración energética entre ambos países.
"Decidimos acelerar las negociaciones para la firma de acuerdos entre Petrobras y YPFB en el área de extracción de gas", afirmó Lula da Silva en su red social X.
El interés de Brasil es mantener a Bolivia como su principal proveedor de hidrocarburos, bajo la premisa de que es una fuente segura y consolidada. Aunque en el pasado Petrobras gestionaba hasta el 60% de la producción boliviana, en la actualidad esa participación descendió al 25%, una tendencia que el equipo de Paz busca revertir para reactivar las inversiones en los campos de exploración y explotación.
La agenda también abarcó la estabilidad interna y la protección ambiental. El mandatario boliviano expuso los avances en las mesas de diálogo con sectores sociales para resolver la crisis de bloqueos, mientras ambos jefes de Estado acordaron la conformación de grupos de trabajo dedicados exclusivamente a la gestión compartida de la región amazónica.