Viajar desde o hacia Sucre se ha convertido en una tarea casi imposible. La drástica reducción de vuelos ha saturado la demanda en pleno mes de vacaciones, dejando a cientos de pasajeros en listas de espera y golpeando directamente al sector turístico, que esperaba este periodo para recuperarse de meses de pérdidas.
Las agencias de viaje advierten que la conectividad aérea se ha desplomado: rutas que antes contaban con varias frecuencias diarias hoy dependen de escalas obligadas, principalmente en Cochabamba, generando un cuello de botella que limita el acceso a la capital. Los vuelos disponibles ya están completamente ocupados durante julio, frenando la llegada de visitantes y afectando la dinámica económica local.
Desde el sector atribuyen la crisis a la reducción de aeronaves por mantenimiento tras el uso intensivo durante los bloqueos nacionales. Sin embargo, exigen soluciones urgentes: más frecuencias, mejores condiciones y tarifas accesibles que permitan reactivar el turismo y evitar que Sucre quede aislada en uno de los momentos más clave del año.