La persistente falta de carburantes continúa provocando extensas filas de motorizados particulares, vehículos de carga pesada y unidades del transporte público en diferentes estaciones de servicio ubicadas en las ciudades de La Paz y Santa Cruz.
Durante los controles ejecutados en zonas estratégicas como la avenida Montes paceña y el cuarto anillo cruceño, los afectados manifestaron que la escasez obliga a los operadores a pernoctar en las calles durante jornadas prolongadas.
"Más o menos unos seis, siete surtidores, y todos están así", relató con malestar uno de los conductores afectados, evidenciando que la escasez los obliga a peregrinar por múltiples puntos de expendio sin obtener respuestas definitivas sobre la regularización del suministro.
Pese a que las cisternas arriban de manera intermitente a algunos surtidores específicos para descargar carburante, el volumen distribuido se agota rápidamente debido a la sobredemanda acumulada, dejando largas filas rezagadas a la espera de nuevas entregas.
La incertidumbre comercial y las demoras operativas profundizan el perjuicio económico para los trabajadores del volante, quienes advierten que la falta de certezas perjudica el normal desarrollo de sus actividades cotidianas.