Las inundaciones registradas en la frontera entre Nepal y la región china del Tíbet elevaron a 392 la cifra de fallecidos, mientras alrededor de 1.400 personas permanecen desaparecidas, según el más reciente reporte de las autoridades.
Del lado nepalí se contabilizan 389 muertos y 910 desaparecidos, mientras que en territorio chino se reportan tres fallecidos y 558 personas no localizadas. Entre los desaparecidos figuran cientos de turistas y peregrinos que recorrían la zona.
Las labores de rescate continúan con dificultades debido al terreno montañoso, la inestabilidad de un lago represado y los daños ocasionados por la riada, que arrastró viviendas, carreteras y otras infraestructuras.
China desplegó cerca de 800 rescatistas, además de perros de búsqueda y lanchas rápidas para reforzar las operaciones de emergencia en la región afectada.