El general primero Mirko Antonio Sokol Saravia renunció al cargo de comandante general de la Policía Boliviana tras más de un mes de ser investigado por el Ministerio Público a raíz de una denuncia por al menos siete delitos interpuesta por el vicepresidente del Estado, Edmand Lara, tras la filtración de unos audios.
La caída del alto mando policial se precipitó luego de que Sokol no se presentara a brindar su declaración en la citación fijada para el viernes 28 de agosto en la ciudad de La Paz.
Fuentes del Gobierno informaron de manera preliminar sobre su dimisión, mientras que otras voces al interior de la institución verde olivo señalaron que fue destituido.
En paralelo a la salida del comandante, todo el estado mayor de la Policía Boliviana puso sus cargos a disposición.
Tras estos movimientos en la cúpula, se aguarda que en las próximas horas se defina el nombramiento de un nuevo jefe policial. Por su parte, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, evitó responder a las llamadas y mensajes de esta casa periodística para brindar una versión oficial sobre la situación.