El coronel Adrián Javier Álvarez Arismendi fue posesionado este lunes por el presidente Rodrigo Paz como comandante general interino de la Policía Boliviana, asumiendo el cargo con el compromiso de encarar una reestructuración institucional.
Álvarez remarcó que su designación respeta la meritocracia y fijó su postura frente a la gestión interna: “Vamos a trabajar arduamente en este nuevo paradigma institucional de lucha frontal contra la corrupción y vamos a generar nuevos y mayores mecanismos que nos permitan efectivizar mayores controles para poder prestar un mejor servicio a nuestra comunidad”.
La nueva autoridad asume la comandancia nacional en sustitución del general Mirko Sokol Saravia, apartado del cargo mientras la Fiscalía investiga supuestos audios vinculados a presuntas irregularidades dentro de la entidad policial.
El jefe policial aseguró que ejecutará acciones estratégicas frente a las redes delictivas: “No vamos a permitir que nuestro país sea utilizado por estas organizaciones”.
Álvarez planteó además actualizar el modelo de Policía Comunitaria aplicado durante tres décadas para atender las demandas de los más de 38.000 efectivos y de la población en general, priorizando la prevención de delitos.