Los padres de los jóvenes desaparecidos tras las explosiones en Viacha enfrentan incertidumbre ante la falta de información oficial y las condiciones en las que fueron hallados los restos en la morgue.
La madre del conscripto Santos Palermo Sonco, de 18 años, relató la complejidad para reconocer a las víctimas de la tragedia: "Quisiera que se haga una prueba de ADN, estoy esperando noticias de mi hijo, hay un cadáver en la morgue que nadie ha reconocido, no se puede reconocer, ya que está todo quemado".
Ante esta situación, el padre del conscripto demandó celeridad en las pericias forenses: "Pedimos las pruebas de ADN lo más pronto posible a las autoridades que están presentes para que las familias que están aquí, aunque sea una, se vaya tranquila".
Los allegados denunciaron falta de respuestas de las autoridades e informaron que, al intentar ingresar al área afectada durante el fin de semana, fueron repelidos con agentes químicos por personal militar.
Asimismo, la familia exigió responsabilidades penales contra los mandos a cargo del depósito de explosivos: "Queremos justicia, los capitanes que han obligado a manipular tienen que ir a la cárcel, queremos justicia para nuestros hijos, tenía 18 años mi sobrino".
Por su parte, la directora nacional del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), Ana Katherine Ramírez, confirmó que seis de los siete fallecidos contabilizados inicialmente fueron entregados a sus familias, mientras que el cuerpo restante será sometido a pruebas genéticas de ADN.