El ejército de Ucrania lanzó 450 drones contra la región de Moscú el domingo, impactando una refinería de petróleo y un edificio residencial mediante una incursión aérea masiva que dejó 2 muertos y 20 heridos.
El alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, precisó la dimensión del ataque aéreo sobre la capital, tras catalogarlo como el episodio "más masivo" registrado hasta la fecha, al señalar que su propósito central consistió en perturbar la jornada final de las elecciones parlamentarias en Rusia.
El presidente Volodymyr Zelensky ratificó la operación contra la instalación de hidrocarburos y un centro logístico, definidos como soportes financieros de la confrontación. En la misma línea, el Ministerio de Defensa de Ucrania argumentó que la refinería afectada abastece un tercio del combustible regional y provee carburante directo al ejército ruso.
"Atacar estas instalaciones socava directamente la capacidad del enemigo para continuar su guerra de agresión y abastecer a sus formaciones militares", afirmó el ministro ucraniano de Defensa, Yevhenii Khmara.
Los impactos en sectores residenciales forzaron restricciones operativas temporales en los aeropuertos de Sheremétievo y Vnúkovo. Simultáneamente, bombardeos rusos en las regiones de Kyiv y Sumy causaron la muerte de 9 personas, incluidos 3 niños, durante la misma jornada.