El Gobierno de México anunció que, desde el 3 de noviembre, quedará restringido el uso de celulares y otros dispositivos electrónicos en las escuelas de primaria y secundaria, tanto durante las clases como en los recreos.
La medida fue impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum con el objetivo de proteger la salud mental, el desarrollo y la creatividad de niñas, niños y adolescentes. La decisión se apoyó en una consulta en la que el 81% de más de 565.000 docentes respaldó la regulación.
Las autoridades explicaron que los teléfonos solo podrán utilizarse en casos de emergencia, mientras que en las instituciones de educación media superior su uso será permitido únicamente con fines pedagógicos y bajo las normas que establezca cada centro educativo.
El Gobierno señaló que la iniciativa busca reducir los efectos negativos del uso excesivo de pantallas y fortalecer la atención, el aprendizaje y la convivencia entre los estudiantes.