El vicepresidente Edmand Lara regresó este domingo a Bolivia y anunció que, por el momento, no posesionará a José Armando Urioste como nuevo fiscal general del Estado. La decisión surge después de que la Asamblea Legislativa suspendiera a Roger Mariaca y eligiera a Urioste para ocupar el cargo.
Lara cuestionó el procedimiento utilizado para suspender a Mariaca y sostuvo que la nueva normativa no puede aplicarse de manera retroactiva. También expresó reparos sobre una posible suspensión basada únicamente en una imputación, al considerar que podría vulnerar la presunción de inocencia establecida en la Constitución.
El vicepresidente afirmó que, por su condición y al encontrarse nuevamente en territorio nacional, le corresponde participar en la posesión del fiscal general. Sin embargo, señaló que antes necesita revisar el marco legal y recibir asesoramiento para determinar si la elección de Urioste se ajusta a la normativa vigente. Además, advirtió que si el presidente interino de la Asamblea, Diego Ávila, decide realizar la posesión por su cuenta, podrían generarse consecuencias.
La elección de Urioste se produjo mientras Lara se encontraba en España. El vicepresidente había convocado inicialmente a una sesión de la Asamblea para este lunes, pero Ávila adelantó la convocatoria para el viernes. La sesión se extendió hasta el sábado y terminó con la suspensión de Mariaca y la designación de un nuevo fiscal general interino.