La abogada y exjueza sudafricana Navanethem “Navi” Pillay, de 85 años, fue distinguida con el Premio Nobel de la Paz por su trayectoria en la defensa de los derechos humanos y la persecución de crímenes de guerra, de lesa humanidad y genocidio.
Pillay ocupó cargos clave en organismos internacionales, entre ellos el de alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014. También defendió a activistas durante el apartheid en Sudáfrica y participó en investigaciones sobre violaciones de derechos humanos en territorios palestinos e Israel.
El Comité Nobel destacó su compromiso con el derecho internacional en un contexto de conflictos armados y cuestionamientos a las instituciones de justicia. La jurista presidió una comisión independiente de la ONU que concluyó que Israel había cometido genocidio en la Franja de Gaza, una acusación que Israel rechaza.