El Departamento de Defensa de Estados Unidos prevé transmitir en directo la ejecución de Nidal Hasan, exmayor del Ejército condenado por el tiroteo que dejó 13 militares fallecidos y otros 32 heridos en la base de Fort Hood, Texas, en 2009. La decisión fue anunciada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien sostuvo que el público debe conocer las consecuencias de este tipo de crímenes.
La ejecución está programada para el 3 de diciembre en Fort Hood y marcaría el primer fusilamiento de un militar estadounidense desde 1945, durante la Segunda Guerra Mundial. Hasan, psiquiatra militar, reconoció su responsabilidad durante el proceso judicial y afirmó que actuó creyendo que protegía a musulmanes y talibanes en Afganistán.
El procedimiento todavía debe cumplir los requisitos legales correspondientes, incluida la revisión en apelación y la aprobación presidencial. Las ejecuciones militares son poco frecuentes en Estados Unidos y están sujetas a un marco legal distinto al de las condenas a muerte aplicadas por los estados.
La decisión vuelve a poner en el centro del debate la pena capital y la posibilidad de exhibir públicamente una ejecución como forma de castigo y advertencia. El presidente Donald Trump mantiene su respaldo a la pena de muerte y, tras regresar al poder en enero de 2025, revirtió la moratoria federal sobre las ejecuciones.