Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables de los nuevos cargos presentados por la Fiscalía de Estados Unidos durante una audiencia ante un juez del Distrito Sur de Nueva York.
La acusación sostiene que ambos lideraron un presunto sistema de represión que incluía detenciones arbitrarias y torturas contra opositores políticos y ciudadanos estadounidenses. Maduro calificó los señalamientos como falsas acusaciones ya planteadas anteriormente, mientras que Flores afirmó ser completamente inocente.
Estos cargos se suman a las acusaciones formuladas en 2020 por narcoterrorismo, tráfico de cocaína y delitos relacionados con armas.
Maduro y Flores permanecen detenidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn desde enero, tras una operación militar estadounidense en Caracas.