La diplomática costarricense Rebeca Grynspan y el argentino Rafael Grossi se posicionaron como los principales candidatos para ocupar la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) tras obtener los punteos más altos en la séptima votación del Consejo de Seguridad celebrada en Nueva York.
En esta nueva ronda secreta Grynspan alcanzó 11 votos a favor mientras que Grossi sumó 9 respaldos para ratificar la preeminencia de los postulantes latinoamericanos en los primeros lugares de la contienda internacional seguida por la representante de Guyana Carolyn Rodrigues-Birkett con 8 apoyos.
Por su parte la estrategia diplomática desplegada por Emiratos Árabes Unidos en favor de Lana Nusseibeh concluyó en el cuarto puesto tras registrar 7 votos a favor 6 en contra y 2 abstenciones por encima de las candidaturas presentadas por Uganda Antigua y Barbuda y Ecuador.
La postura del bloque compuesto por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica quedó respaldada mediante un pronunciamiento oficial sobre el perfil del nuevo liderazgo internacional.
"Señalamos que ninguna mujer ha sido elegida jamás para el cargo de Secretario General y solo una persona nacional de América Latina y el Caribe y solo dos personas nacionales de África", afirmó la resolución conjunta emitida por la cumbre del BRICS para justificar el viraje de apoyos hacia la representación femenina de la región.
El mecanismo de selección requiere un mínimo de 9 votos afirmativos y la ausencia total de vetos por parte de Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido, potencias que todavía no lograron definir una candidatura de consenso.
La Casa Blanca mantiene su respaldo a la postulación de Grossi mientras Beijing y Moscú impulsan el programa de Grynspan en un escenario donde el tiempo para definir al sucesor de António Guterres se agota.
"En 62 días Guterres termina su mandato en Naciones Unidas y Washington y Beijing todavía no se pusieron de acuerdo para designar al próximo Secretario General", aseveró el reporte sobre las intensas negociaciones bilaterales que sostienen Donald Trump y Xi Jinping antes del cierre de gestión.