IRÁN RECHAZA DIALOGAR CON EE.UU. Y ADVIERTE A EUROPA TRAS ESCALADA EN EL ESTRECHO DE ORMUZ
El gobierno de Irán descartó categóricamente este sábado cualquier posibilidad de iniciar negociaciones diplomáticas con Estados Unidos tras calificar los reportes sobre posibles diálogos como meras suposiciones mediáticas vertidas en medio de la crisis militar en el Golfo Pérsico.
La postura iraní se rigidizó después de que el líder supremo Mojtaba Khamenei sostuviera una reunión de alto nivel con mandos militares para instruir una respuesta contundente ante cualquier eventualidad bélica.
"Si los enemigos vuelven a lanzar ataques militares o terroristas serán las fuerzas armadas de la República Islámica y la nación iraní quienes determinen el momento y las condiciones para ponerles fin", advirtió el líder supremo Mojtaba Khamenei a través de un comunicado oficial.
Foto RR.SS.: El Imán Mojtaba Khamenei en una reunión con altos mandos militares de Irán
En el plano diplomático el canciller Abbas Araghchi cruzó duras declaraciones con el canciller alemán Friedrich Merz luego de que la autoridad europea reclamara por las pérdidas financieras de cien mil millones de euros causadas por el sobrecoste energético del conflicto.
"Cien mil millones de euros no son nada en comparación con el golpe devastador que las poderosas fuerzas armadas de Irán asestarían a aquellos que se atrevan a causar daño a nuestro pueblo", aseveró el canciller iraní Abbas Araghchi al desestimar las quejas financieras de las potencias europeas.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán Mohsen Rezaei también reaccionó contra los reclamos energéticos al poner en duda la postura de los países occidentales frente al desarrollo de las hostilidades.
"Cuando aplaudían los crímenes de guerra ¿acaso pensaban que sus consecuencias no les afectarían también a ustedes?", cuestionó la autoridad militar Mohsen Rezaei en alusión al respaldo manifestado anteriormente por la diplomacia alemana hacia las operaciones israelíes.
La confrontación verbal coincide con el deterioro de la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz donde la Guardia Revolucionaria confirmó una nueva explosión en un superpetrolero tras chocar contra una mina naval en una jornada que suma múltiples embarcaciones afectadas.
Las gestiones internacionales impulsadas por delegaciones de Catar, Pakistán, Arabia Saudita y Turquía no logró destrabar la parálisis política mientras el Comando Central estadounidense y Teherán mantienen versiones encontradas sobre el despeje de minas en las rutas comerciales.