En un acto celebrado este lunes en el Palacio de Gobierno, el presidente Rodrigo Paz tomó juramento a Marco Antonio Calderón de la Barca Quintanilla como el nuevo ministro de Minería y Metalurgia. El nombramiento se da en un contexto que el propio mandatario catalogó como "muy difíciles", señalando una "crisis institucional" en sectores clave, incluida la minería.
El presidente Paz enfatizó que el sector minero y metalúrgico, crucial para la generación de divisas en Bolivia, ha operado bajo intereses cuestionables durante las últimas dos décadas, lo que ha generado problemas estructurales evidentes.
El jefe de Estado encomendó al nuevo ministro la tarea de impulsar un trabajo acelerado y profundo centrado en la modernización de la normativa minera y la ejecución de proyectos que fortalezcan la producción nacional. De manera específica, Paz subrayó la urgencia de elaborar una nueva ley minera que sea moderna, ágil y adaptada a la realidad actual, destacando que la actividad aurífera deberá ser la prioridad central de esta reforma.
Según el presidente, los retos son "extraordinarios" y la reforma integral es trascendental para que Bolivia pueda recuperar competitividad y mejorar su capacidad de generación de divisas en el ámbito global.