A los 100 días de gestión, el presidente Rodrigo Paz Pereira presentó un balance en el que defendió las decisiones económicas adoptadas y aseguró que el país dejó atrás la inestabilidad financiera. En un mensaje a la nación, afirmó que su prioridad fue “decir la verdad desde el primer día” y encarar medidas que según sostuvo permitieron estabilizar el dólar y reducir el déficit fiscal.
El mandatario remarcó que uno de los ejes de su administración es la reinserción internacional de Bolivia. Señaló que el país volvió a tener presencia activa en espacios como el Mercosur y en el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, realizado en Panamá con el respaldo de la CAF. También destacó el restablecimiento de relaciones con Estados Unidos, la Unión Europea y los países vecinos.
En el plano interno, defendió la eliminación de la subvención a los carburantes, calificándola como una medida “difícil pero necesaria” para frenar el contrabando y sanear las cuentas públicas. Anunció además nuevas normas en los sectores de hidrocarburos y minería con el objetivo de atraer inversión y generar mayor certidumbre jurídica.
Otro de los puntos centrales del balance fue la revisión de ministerios y más de un centenar de empresas estatales. Paz aseguró que su gobierno está auditando entidades que manejaron miles de millones de dólares y que no contaban con cuentas claras, como parte de un proceso de reordenamiento institucional.
“El barco estaba prácticamente hundido; hoy está flotando y estabilizado”, afirmó el jefe de Estado, quien también habló de impulsar un “capitalismo para todos”, con acceso a crédito, salud, educación e igualdad de oportunidades. No obstante, reconoció que se trata solo del inicio de su mandato y que aún queda un amplio camino por recorrer.