El exjefe antidrogas de Bolivia, Maximiliano Dávila Pérez, fue sentenciado a 25 años de prisión en Estados Unidos tras comprobarse que utilizó su cargo para facilitar el envío de cocaína hacia ese país. La decisión fue emitida por la jueza Denise L. Cote en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, marcando el cierre de un proceso que evidenció la penetración del narcotráfico en estructuras estatales.
Según la Fiscalía, Dávila no solo permitió operaciones ilegales, sino que las organizó desde dentro, desviando controles y usando recursos oficiales para proteger cargamentos que salían de Bolivia con destino final en Nueva York. Las investigaciones, respaldadas por grabaciones y trabajo encubierto de la Administración para el Control de Drogas, establecieron que coordinó envíos que superaban una tonelada de droga.
El fiscal Jay Clayton sostuvo que el exfuncionario traicionó su responsabilidad al convertirse en aliado de redes criminales, mientras que desde la DEA, Terrance Cole calificó el caso como una grave ruptura de la confianza pública.
Dávila, de 62 años, también deberá cumplir cinco años de libertad supervisada tras su condena, en un caso que deja en evidencia cómo el poder institucional puede ser utilizado para operar en favor del crimen organizado.