El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, pidió disculpas a los conductores por las prolongadas filas registradas para abastecerse de diésel y aseguró que la estatal petrolera ejecuta acciones para normalizar la distribución en el país.
Frente a los reclamos del sector transporte y productivo, la autoridad manifestó: “Lo primero que tenemos que pedir es disculpas, porque no tienen por qué estar esperando tres días, dos días. Estamos tomando las acciones para que la distribución sea normal”.
Para mitigar el desabastecimiento, YPFB coordinó reuniones con la Federación de Transportistas, cisterneros y representantes del transporte urbano e interurbano para incrementar la asignación del carburante en los surtidores de mayor demanda.
Asimismo, la entidad estatal inició la distribución de aproximadamente 3,5 millones de litros de diésel en el departamento de Santa Cruz con el fin de descongestionar las estaciones de servicio.
Por su parte, el gobernador de La Paz, Luis Revilla, expresó su preocupación por la falta de combustible y respaldó las medidas del Ejecutivo para fiscalizar las entidades del sector hidrocarburífero.
La autoridad departamental declaró: “Espero que con la decisión que ha tomado el Gobierno hace un par de días de intervenir YPFB y el propio presidente ha anunciado la intervención de la ANH, podamos ponerle punto final a estas irregularidades que han estado ocasionando justamente la falta de carburantes en nuestro país”.
El desabastecimiento impactó en varias regiones, provocando una reducción en las salidas de buses interdepartamentales desde Cochabamba y severas demoras para los productores paceños.
En la localidad cruceña de Roboré, usuarios que realizaban filas exigieron a la Agencia Nacional de Hidrocarburos ampliar los horarios de atención, debido a que los surtidores cierran a las 22:00 poco después de recibir los camiones cisterna.
El malestar ciudadano por las fallas logísticas se visibilizó también durante los actos conmemorativos por los 201 años de la independencia de Bolivia.
En el desfile cívico celebrado en Trinidad, capital del Beni, los asistentes exhibieron pancartas con el lema “No hay diésel”, reflejando la tensión social ocasionada por la falta de carburante en el transporte y las actividades económicas.