El fiscal general del Estado, Róger Mariaca, cuestionó la labor preventiva de la Policía Boliviana ante una ola de violencia que dejó diez muertos en Santa Cruz en solo una semana.
Sobre el desempeño de las fuerzas de seguridad, Mariaca remarcó: “Es trabajo de la Policía brindar seguridad a la población. (...) Existen buenos policías, pero hay otros que no se están dedicando a hacer su trabajo”.
Los crímenes afectaron a la capital cruceña, zonas rurales y áreas fronterizas.
Entre los hechos más graves destaca San Matías, donde seis personas fallecieron en menos de 24 horas, incluyendo a un subteniente de la Policía, además del hallazgo en Yapacaní de dos jóvenes decapitados junto a notas dirigidas a presuntos delincuentes.
El titular del Ministerio Público expresó su alarma por los homicidios registrados en el departamento, manifestando: “No puede seguir ocurriendo que personas sean asesinadas a cualquier hora del día, tanto en ciudades como en provincias”.
Asimismo, la autoridad añadió: “Ya no importa si es provincia o ciudad en nuestro país o en nuestro hermoso departamento”.
Mariaca delimitó las atribuciones institucionales al señalar que la prevención y la seguridad ciudadana competen a la fuerza policial, mientras que al Ministerio Público le corresponde investigar las causas de los hechos y promover la persecución penal de los responsables.