Dos efectivos policiales fueron enviados con detención preventiva por cuatro meses a la cárcel de Uyuni, en Potosí, dentro de la investigación por presuntamente facilitar un teléfono celular al exfiscal general del Estado, Roger Mariaca, mientras permanecía recluido en el penal de Cantumarca. Otros tres uniformados investigados deberán cumplir arresto domiciliario.
El caso salió a la luz luego de detectarse llamadas telefónicas que presuntamente se realizaban desde la celda de Mariaca, en el recinto penitenciario de máxima seguridad. Según el comandante departamental de la Policía en Potosí, Franklin Villazón, una requisa no permitió encontrar ningún dispositivo en el lugar, pero las indagaciones apuntaron a que un efectivo habría prestado su teléfono personal.
Entre los investigados figura el suboficial segundo José G. M., quien trabajaba como asesor legal del penal y habría proporcionado el aparato. La investigación busca establecer las responsabilidades de los policías involucrados y esclarecer cómo se habrían realizado las comunicaciones desde el interior del centro penitenciario.