Bolivia enfrenta un panorama económico complejo. Las proyecciones del Banco Central de Bolivia (BCB) apuntan a que cerca de 5,7 millones de personas estarán en situación de pobreza al finalizar 2026, lo que representa el 47,1% de la población. El incremento estaría relacionado con el impacto de la inflación sobre el poder adquisitivo de los hogares.
El informe también advierte sobre el crecimiento del empleo informal, que podría alcanzar a 3,4 millones de personas, unas 86 mil más que el promedio registrado en 2025. A esto se suman las dificultades que atraviesan sectores como la industria manufacturera, la construcción, el comercio y el transporte, afectados por un desempeño económico limitado y la escasez de carburantes.
Las perspectivas para los próximos años tampoco son alentadoras. El economista Luis Fernando Romero señala que el Fondo Monetario Internacional proyecta una contracción económica del 1,5% para Bolivia en 2027. Entretanto, el BCB advierte que la subocupación y la subutilización laboral podrían aumentar, mientras destaca que la estabilidad de precios será clave para frenar el deterioro de los ingresos familiares.