El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió este lunes que el balotaje presidencial en Brasil no se desarrolló de forma limpia, alineando su postura con la del candidato derrotado Flávio Bolsonaro.
En declaraciones ofrecidas a los medios, el mandatario estadounidense puso en duda la transparencia del proceso electoral en el que Luiz Inácio Lula da Silva logró la reelección con el 51,7% de los votos frente al 48,2% del aspirante opositor.
"Yo no tomé partido, pero me pareció otra elección amañada", aseveró Trump sin aportar evidencias concretas para respaldar sus afirmaciones sobre el escrutinio.
La controversia se centra en la decisión del magistrado Cristiano Zanin, del Tribunal Supremo Electoral, de prorrogar dos horas el funcionamiento de centros de votación en ciudades donde se denunciaron irregularidades con el transporte público.
Flávio Bolsonaro se negó a reconocer los resultados oficiales y anunció la presentación de recursos legales para solicitar la anulación de los comicios por presuntas alteraciones procesales.
Diplomáticos y analistas internacionales desestimaron que las objeciones puedan revertir una diferencia superior a cuatro millones de votos, señalando además que la propia campaña opositora había pedido extensiones horarias en regiones del sur del país por condiciones climáticas.
Representantes diplomáticos en Washington informaron que la relación bilateral no sufrirá mayores alteraciones, manteniendo activos los canales de comunicación de cara a la próxima cumbre de cancilleres del G20.